Mi ciudad es gris

Al sol hay que sacarlo a empujones y en cuanto puede se esconde tras las nubes, o se larga. En los parques no hay niños, y sin ellos todo es más sombrío; se quedan en casa viendo la tele para no escuchar a sus padres despachar quejas que solo encuentran tregua mientras duermen dándose la espalda. No hay circos, ni teatros; solo funciones canceladas. Pero es donde yo vivo y por eso la observo cada mañana desde la ventana. Me gusta dibujarla, solo a medias, y dejar el boceto sobre el alféizar junto a mil lápices de colores . Por si algo cambia.

Para www.amanecemetropolis.net, noviembre 2015